Materiales sostenibles en la moda

Un repaso a la situación del sector textil en materia eco

La cuestión ecológica cada vez arrastra a más sectores, donde diferentes actores integran nuevas dinámicas para tratar de recuperar la salud del planeta (unos con más credibilidad que otros) ofreciendo servicios o vendiendo productos no contaminantes, así como aplicando buenas prácticas de reciclaje. El mundo de la moda no está exento de esto, ya que con cada vez más frecuencia vemos empresas que incorporan productos hechos con material sostenible, y además desarrollan campañas de activismo ecológico.

El mundo textil se encuentra en una situación aún precoz en este aspecto, por lo que podemos afirmar que el mayor reto para las firmas y marcas de moda es integrar de forma mayoritaria prendas y accesorios hechos con material totalmente sostenible. Algunos de los materiales sostenibles más usados dentro del sector textil son la fibra de bambú, el algodón orgánico y el poliéster reciclado. El reciclaje de materiales como el plástico está siendo usado en marcas de prenda deportiva para la producción de calzado, lo que sirve de ejemplo para explotar la imaginación.

El algodón orgánico es el material sostenible más usado dentro del sector textil, aunque es reseñable apuntar que aún siendo el material sostenible más usado solo supone el 1% de la producción mundial de algodón textil. Las grandes empresas del sector textil están produciendo en cada vez más cantidades prendas y complementos hechos con algodón orgánico, por lo que es muy probable que en los próximos años aumente la cifra del 1% del total de algodón producido en el sector. Podemos definir el algodón orgánico como el algodón cultivado sin pesticidas ni fertilizantes químicos, lo que lo convierte en un material 100% ecológico -tampoco se usan toxicidades durante el proceso del hilado y la producción-. Todo esto, además de no contaminar el planeta una vez desechemos la prenda, favorece el cuidado del terreno donde se germina el propio algodón posibilitando así el ciclo natural de la tierra. También los productores salen ganando, ya que la OMS calcula en alrededor de 30.000 al año los trabajadores del campo fallecidos por la inhalación de pesticidas y fertilizantes químicos. El otro gran beneficiado de esto es el propio consumidor, al estar exento de sustancias tóxicas en contacto con la piel.

Otro material sostenible de los más usados, y que ha tenido un gran auge los últimos años, es la fibra de bambú. El bambú, como hemos apuntado en otros artículos, es una madera altamente sostenible gracias a la característica diferencial de su tronco, la auto-regeneración. También hay que señalar que el bambú requiere de un cultivo de bajo riego y no se usan pesticidas de ningún tipo, siendo pues un material que por sí solo es 100% sostenible y duradero. Sobre todo se está usando para camisas y blusas, aunque también se están produciendo camisetas y calcetines con fibra de bambú. Las prendas que se producen con fibra de bambú se obtienen de la celulosa del tronco. El consumidor obtendrá una prenda con una suavidad en el tacto especial, resistente y antibacteriana, transpirable y permeable, con muy baja absorción de los malos olores.

El poliéster reciclado es el tercer material sostenible más usado. Hay que aclarar que el poliéster por sí mismo es un material contaminante ya que contiene petróleo. La cuestión sostenible aparece con el reciclaje, ya que la gran cantidad de plástico que se desecha se está comenzando a reciclar, y uno de los usos a los que se destina es como fibra textil. Podemos afirmar que consumiendo prendas de poliéster reciclado contribuimos a la reducción de acumulación de residuos desechados. La gran mayoría de las empresas están usando fibras mixtas de algodón orgánico y poliéster reciclado, siendo más barata la producción.

Existen otros materiales sostenibles muy usados, como pueden ser el lino sostenible (siguiendo el mismo proceso ecológico que el algodón orgánico), la lana ecológica (si el cuidado de los animales cumple con unos estándares de sostenibilidad supervisados), el lyocell (proveniente de fibra de eucalipto), el modal (obtenido de reciclaje de otras fibras, aunque no es plenamente ecológico) o el cáñamo.

Hay que tener en cuenta que todos los productos textiles han de estar testados por diferentes organismos que certifican la procedencia y el carácter ecológico de las prendas. En España las instituciones autonómicas se encargan de expedir este tipo de certificados. Existen organismos de distintas administraciones que proporcionan certificados a las empresas, como puede ser en Andalucía la CAAE. La Unión Europea también expide certificados de producción ecológica tanto para producciones de dentro como de fuera de la UE. Las instituciones estatales de Francia (Sello AB), Holanda (Sello EKO) o Alemania (Sello Bio) también expiden este tipo de certificados.

Para terminar, y en consonancia con las nuevas dinámicas que queremos implantar en Vermont, queremos aclarar que para que consigamos revertir las dinámicas de consumo de la sociedad, los propios consumidores debemos ser responsables y hacer un esfuerzo para saber lo que compramos (comprobando los certificados ecológicos, por ejemplo). Para conseguir un bajo consumo generalizado es necesario adquirir prendas de larga duración y de calidad, como puede ser el lino ecológico o la fibra de bambú, para consumir lo menos posible y contribuir definitivamente a la transición ecológica. Para ello, en Vermont estamos trabajando para incluir prendas de vestir ecológicas que cumplan con los principios de calidad y certificación ecológica, tal y como hemos hecho con nuestra colección de relojes Vermont.

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Vermont